Como ya conocemos los peritos judiciales, son expertos a los que se les encomienda en trabajo y servicio de analizar unos hechos desde su punto de vista y ámbito de conocimiento (científico, técnico, artístico, etc.).

Debido a sus capacidades los peritos pueden, al participar en los procedimientos judiciales ofrecer al juez los conocimientos que estos no poseen.

Tipos de Peritos

Para conocer mejor de esta figura hemos de saber distinguir entre tres tipos de peritos distintos.

Los peritos judiciales o de oficio, son aquellos designados por el órgano jurisdiccional, los peritos de parte son aquellos que son contratados por las propias partes litigantes y por último, podemos encontrarnos con el testigo perito, que lo constituye aquella persona que fue testigo de los hechos y además tiene conocimientos específicos respecto a estos por lo que puede ofrecer su pericia al juez.

Sabiendo esto podemos determinar que un perito judicial puede actuar en un procedimiento judicial cuando son contratados por alguna de las partes litigantes; cuando son designados en procedimientos arbitrales; cuando se designan de oficio o a instancia parte o cuando se designa cuando alguna de las partes es beneficiaria de la justicia gratuita.

Independientemente de como un perito llegue a participar en un procedimiento, para poder ser peritos primero deben reunir una serie de requisitos. Fundamentalmente los siguientes tres:

  • Disponer y demostrar que se poseen los conocimientos correspondientes al objeto de la pericia.
  • No tener prohibición legal para desempeñar esta actividad, ni incompatibilidad.
  • Formar parte un colegio profesional o entidad análoga.

Cumpliendo los anteriores requisitos, no siempre asegura a los profesionales poder trabajar como peritos, según el tipo de designación o el colegio del que estemos hablando los requisitos pueden ser más y distintos.