El peritaje de vehículos consiste en el proceso en el que se realiza una revisión técnico-mecánica del vehículo par conocer su estado general. Esta inspección ser realiza tanto de los elementos internos como externos.

Generalmente se hace una revisión de los elementos mecánicos y electrónicos, se revista también la suspensión, las llantas e incluso las pastillas de freno.

Respecto a la parte interior, se examina todo desde el punto de vista técnico como desde el punto de vista mecánico.

El peritaje de vehículos accidentados es uno de los más comunes y conocido. En el peritaje de constatación de daños sobre vehículos se examina el vehículo en su totalidad, con el fin de determinar cuales son los daños derivados del incidente.

El profesional se encargar de realizar este examen en el vehículo y determinar el hecho que ha causado los daños y los daños efectivamente sufridos.

Sin embargo, este peritaje es mucho más que realizar una evaluación. Puede ser recomendable optar por el peritaje de vehículos usados antes de hacer una compra. En estos casos la labor del profesional se centra en examinar el vehículo a nivel estético por dentro y pro fuera, así como examinar las condiciones del funcionamiento del motor y los elementos electrónicos.

Los peritos mecánicos son de gran ayuda también cuando deseas comprar un vehículo y quieres sabe con certeza si está en buen estado.

Como cualquier otro perito, el perito de automóviles es necesario que intervenga en un proceso judicial, ya sea como perito de parte o como perito designado de oficio, deberá dejar constancia de todos los análisis realizados y de las conclusiones a las que ha llegado a través de un informe o dictamen pericial que redactará por escrito.