El mes pasado hablábamos sobre la importancia que tiene el elegir un buen perito que se adapte a nuestro caso. Debemos tener en cuenta sus habilidades a la hora de contratarlo, ya que esto puede repercutir en lograr que la resolución de nuestro caso sea favorable.

Además de contar con una serie de factores y habilidades un perito también debe saber mantener la compostura en todo momento y por esta razón, el lenguaje corporal es la clave fundamental.

Para ello, existen técnicas de preparación que permiten para aumentar las posibilidades de mostrar una apariencia positiva, minimizando el lenguaje corporal negativo.

El primer factor a intentar reducir es la inquietud, es muy importante mantener la calma en el momento de hablar ante el juez. Hay muchos gestos que podemos realizar sin darnos cuenta que indican a los jueces que estamos nerviosos como, por ejemplo jugar con el bolígrafo, tocarse el pelo… estos gestos se perciben como falta de seguridad. Es muy importante evitarlo.

Mantener el contacto visual con el juez es el mejor factor para demostrarle credibilidad, es la forma de comunicación no verbal más importante. Los peritos que evitan el contacto visual con el juez son menos creíbles que aquellos que mantienen la mirada de manera firme y segura.

Otros factores como el parpadeo excesivo o la sequedad de boca son aspectos que indican un estado de nerviosismo y por lo tanto no aportan credibilidad ante el juez.

También es muy importante cuidar la postura corporal y evitar dar la espalda y hacer otros gestos como poner la mano delante de la boca o cruzar los brazos.