Cuando hablamos de apnea del sueño estamos haciendo referencia a un síndrome que se caracteriza por la parada intermitente del flujo de aire por nuestra boca y nariz mientras dormimos. Puede haber casos en los que el periodo de detención del aire sea breve, o darse casos que superen varios segundos, pudiendo ser una causa de incapacidad laboral.

Cuando se tiene apnea del sueño se va a generar un desequilibrio en las horas que dormimos, el cual si se prolonga por mucho tiempo hará que tengamos diversos problemas de salud, pudiendo llegar a repercutir en nuestra vida social y laboral.

Sintomatología de la apnea del sueño

Nos encontramos con diversos síntomas que nos indican que padecemos apnea del sueño:

  • Cansancio general
  • Ganas de dormir continuamente
  • Problemas cardiovasculares
  • Problemas como ansiedad, estrés y depresión
  • Problemas en la dentición y mandíbula
  • Disminución de la capacidad de concentración y atención

Causas de la apnea del sueño

La apnea del sueño se da principalmente cuando los músculos que mantienen nuestras vías respiratorias se relajan mientras dormimos. Esto hace que la lengua, la úvula, las amígdalas y el paladar blanco obstruyan nuestra respiración.

Las personas que padecen de esta condición suelen generar ronquidos habitualmente.

Los factores de riesgo más habituales que están ligados a la apnea del sueño son:

  • Personas con obesidad: cuando una persona tiene obesidad va a tener una mayor cantidad de grasa en la zona del cuello, haciendo que la respiración sea más complicada.
  • Incremento amigdalar: cuando se tiene amigdalitis o alguna enfermedad que genere un incremento de estas, al estar cerca de la faringe y presentando un mayor tamaño, se experimentarán problemas para respirar correctamente y puede propiciar la aparición de apnea del sueño.
  • Alteraciones fisiológicas: cuando se tienen problemas de mandíbula, como una mandíbula retraída o más pequeña de los habitual, se está aumentando la probabilidad de sufrir apnea del sueño. Además, problemas como la úvula demasiado grande o problemas en el tabique nasal, incrementarán la probabilidad de sufrir apnea.
  • Más en un género que en otro: diversos estudios se han hecho sobre la apnea del sueño y predomina más en hombres que en mujeres. No obstante, cuando las mujeres experimentan la menopausia se producen ciertos cambios que hacen que se aumente la probabilidad de sufrir apnea del sueño.
  • La edad: a medida que se tiene más edad es cuando se incrementa la probabilidad de sufrir apnea obstructiva del sueño.
  • Herencia familiar: es muy probable que si un familiar directo padece de apnea del sueño, un descendiente directo suyo la padezca.
  • El consumo de ciertas sustancias: nos encontramos con una variedad de sustancias como el alcohol o los sedantes que pueden llegar a ocasionar un bloqueo de la garganta debido a la relajación muscular de la zona.
  • Enfermedades diversas: las personas que padecen de diabetes o hipertensión suelen tener problemas relacionados con la apnea del sueño. Además, las personas con problemas respiratorios también tienen una mayor probabilidad de sufrir este problema.

¿Cómo tratar la apnea del sueño?

La apnea del sueño posee diversos tratamientos que ayudan a disminuir los síntomas y generan una ayuda para poder respirar mejor y, por tanto, descansar mejor. Un ejemplo de esto sería el tratamiento frente a la apnea generada por problemas de mandíbula. Mediante técnicas avanzadas de corrección mandibular se puede generar un avance de la mandíbula retraída y así facilitar mejor el flujo de aire y que no se cierre la vía respiratoria que genera la apnea.

Este tratamiento es para aquellos casos de apnea del sueño no grave, pues en el caso de tener una situación grave se puede llegar a pasar por una operación quirúrgica que deje la vía respiratoria de forma permanente.

Incapacidad por apnea del sueño

La apnea del sueño puede ser una condición muy incapacitante, pues sin dormir debidamente nuestro organismo puede sufrir muchos problemas que no solo van a repercutir en nuestra vida social, sino también en el ámbito laboral.

Las personas que sufren de apnea del sueño pueden llegar a pedir una incapacitación permanente por este problema. Para poder lograr que se reconozca su incapacidad, se le debe hacer al individuo una serie de pruebas que determine el grado de la apnea obstructiva que tiene. Gracias a dichas pruebas, se obtiene como resultado el número de episodios de apnea que se sufren, y acorde a la frecuencia de estos, se puede conceder un grado de incapacidad u otro a la persona en concreto. Todo por supuesto bajo aprobación del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

El grado de apnea se determina por los episodios que se tengan de la misma, siendo el baremo el siguiente:

  • Leve: se considera una apnea leve cuando se experimentan entre 5-10 episodios
  • Moderada: se considera una apnea moderada cuando se experimentan entre 15-30 episodios
  • Grave: se considera una apnea grave cuando se producen más de 30 episodios

Incapacidad Permanente Total por apnea del sueño

Este es el tipo de incapacidad más frecuente que se otorga a las personas que sufren de apnea del sueño. Si la persona que sufre esta condición presenta un cuadro moderado o severo en donde le cansancio y la somnolencia durante el día son intensas, y no recibe respuesta positiva de los posibles tratamientos, se suele considerar que tiene una incapacidad permanente total.

Esto será así siempre y cuando la actividad laboral del individuo esté relacionada con algún tipo de esfuerzo o riesgo, como trabajos que impliquen el uso de materiales peligrosos o que se desarrolle en vehículos o en las alturas.

Incapacidad Permanente Absoluta

La incapacidad permanente absoluta muy rara vez se le concede a las personas que sufren de apnea obstructiva del sueño. No obstante, si el caso es severo y llega a generar otras enfermedades o se tienen enfermedades previas que agrava la condición del individuo.

Para que la jurisprudencia acepte una incapacidad absoluta en este caso, deberá ir la apnea obstructiva del sueño acompañada de otras condiciones de gravedad que limiten por completo al individuo, si no, se le concederá la incapacidad permanente total.

Grados de discapacidad por Apnea del Sueño

Para saber el grado de la apnea del sueño que se tiene, se van a realizar diversas pruebas con el fin de evaluar la capacidad respiratoria del individuo. Las pruebas más empleadas son:

  • La prueba de Capacidad Vital Forzada
  • Medición del volumen respiratorio
  • Diversas pruebas funcionales respiratorias
  • El grado de discapacidad por apnea está determinado por diversas clases, y para poder entenderlos tenemos que hablar de dos términos fundamentales:
  • FVC o capacidad vital forzada: es la cantidad máxima espirada de volumen de aire, en donde la inspiración va a ser máxima y con un esfuerzo grande. Esto ayudará a ver el volumen de aire que tenemos, siendo este normal si es mayor del 80%.
  • FEV1 o volumen espirado máximo en el primer segundo de la espiración forzada: se trata del volumen de aire que expulsamos en el primer instante de la FVC. Si es mayor del 80% estaríamos en el punto correcto.

La relación existente entre estos dos aspectos es fundamental para determinar si hay patología o no. Si se tienen valores de hasta el 70% se puede admitir que no hay patología.

Las diversas clases de grado de discapacidad por apnea del sueño son las siguiente:

  • Clase 1: es aquella persona que no tienen ningún tipo de discapacidad, pero que si nos encontramos con una apnea del sueño ligera. FVC y FEV1 entre 80 y 65
  • Clase 2: nos encontramos con que aparece en esta clase un grado de discapacidad de entre el 1% y el 24%, siendo ya algo moderado. FVC y FEV1 entre 64 y 60%.
  • Clase 3: una afectación moderada/alta de apnea del sueño que trae consigo una discapacidad de entre el 25 y el 49%. FVC y FEV1 entre 59 y 50%.
  • Clase 4: ya estamos hablando de una apnea del sueño severa con una discapacidad de entre el 50 y el 70%. FVC y FEV1 entre 49 y 35%.
  • Clase 5: con un 75% de discapacidad estamos hablando de un caso extremadamente grave en donde el individuo va a ver su vida condicionada por completo. Además, tendrá unos valores de FEV1 y FVC inferiores al 35%.

Conseguir una pensión por incapacidad

Es posible recibir una pensión si previamente tenemos una incapacidad permanente total aceptada por apnea obstructiva del sueño. No obstante, la apnea del sueño es una enfermedad grave pero que no en todos los casos es incapacitante.

En el caso de ser grave, la persona que la padece puede poner en riesgo su vida y la de otros en su trabajo o en su día a día, pues esta enfermedad puede mermar mucho al individuo. Alcanzar la incapacidad permanente total y, por ende, recibir una pensión, se dará cuando el individuo no puede desempeñar sus funciones profesionales de manera normal.

Por eso, es fundamental que todo el estudio que se le haga al paciente que padece de apnea del sueño, debe estar relacionado en parte con su actividad laboral, viendo si dicho trastorno va a repercutir sobre el individuo y su día a día. Después de eso, realizar las pruebas pertinentes determinará si el paciente padece una grave apnea del sueño que le condiciona en muchos aspectos y por tanto, otorgarle una pensión por invalidez.

Conclusión

En resumidas cuentas, la apnea del sueño varía según el individuo y el grado de afección de esta. Además, el ámbito laboral que tenga el individuo con apnea va a ser determinante para que se le otorgue una incapacidad u otra, e incluso una pensión

Es por eso fundamental hacerse un estudio médico que analice de la forma más objetiva posible la situación del individuo y revele la situación de este para así poder mejorar su condición y pedir incapacidad o no.