Todo el mundo en algún momento de nuestras vidas nos hemos topado con una situación en la que nos hemos llegado a plantear si reclamar o no hacerlo. Ya sea porque nos han dado un mal servicio, porque nos ha llegado a casa algo que no se parece realmente a lo que habíamos pedido o que no funciona, o cualquier otra cosa. Y en estos casos, muchos habrán reclamado y otros muchos no habrán hecho nada, ya sea por pereza o porque se tienen esperanzas nulas de recuperar lo que perdimos o queríamos.

Pero está demostrado que, como dice el refrán “quien no llora no mama”, y es que si quiere conseguir algo, deberá hacer todo lo posible para conseguirlo, lo que incluye presentar las reclamaciones oportunas en cualquier caso. La solución no está pegando cuatro gritos al cielo y olvidándonos del tema, sino implicándonos en ello, aunque no siempre sea lo que más apetezca.

Ya sea frente al banco, con un negocio local, contra una tienda online o una empresa de telefonía, las leyes están a favor del consumidor y salvo que las situaciones no estén muy claras las empresas harán todo lo posible para que las cosas se solucionen cuanto antes y el conflicto no vaya a más. Eso si, no siempre los tramites son rápidos y las contestaciones aunque vayan a ser favorables pueden demorarse durante meses.

Las reclamaciones nos harán sentir mejor con nosotros mismos, que estaremos deseosos de que se imparta justicia y además, también estaremos ayudando a las empresas a mejorar en sus errores.

En cualquier caso, si algún departamento de atención al cliente determinado no tiene en cuenta sus reclamaciones, siempre podrá contar con nuestros servicios profesionales en el Gabinete Pericial GPI. Nosotros le ayudaremos, así que ¡no se rinda antes de empezar!.

Reclamar funciona más de lo que piensas